El problema: lógica contable en cabezas, no en sistemas
Las decisiones financieras en las empresas dependen del conocimiento de contables individuales. Clasificaciones de amortización, gastos de representación, correcciones contables, evaluaciones fiscales – el conjunto de reglas es complejo y la aplicación varía según persona, ubicación e interpretación.
Las consecuencias impactan directamente el balance: correcciones que podrían haberse evitado. Clasificaciones de amortización cuestionadas solo por el auditor externo. Gastos tratados de forma diferente en cada oficina.
Para auditores, revisión interna y centros de servicios compartidos, esto es un riesgo sistemático.
Esta inconsistencia no solo aumenta las correcciones contables -- también incrementa el esfuerzo de auditoría, los ciclos de conciliación y el riesgo de hallazgos por revisión interna o auditores externos. El Decision Layer traslada estos riesgos de la interpretación individual a una arquitectura de decisiones versionada y trazable.